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Con un pan debajo del brazoMacroeconomía novelada

Acertar en política monetaria requiere conocer el comportamiento de los precios: comencemos por lo básico.

La flexibilidad o rigidez de los precios es una de las hipótesis macroeconómicas más importantes. Tanto es así que de optar por una u otra opción puede depender la conveniencia o no de subir los tipos de interés en un momento determinado o continuar con medidas como los QE.  Además, este tipo de situaciones suelen estar ligadas a un cambio en las expectativas de los precios y una transformación de su comportamiento desde la rigidez a la flexibilidad. Determinar cuándo se está produciendo este cambio y actuar en el momento adecuado, ni antes ni después, es vital y una tarea tan difícil que el éxito total quizás sea imposible.

Dejaremos para otra ocasión la explicación del modo de gestionar el proceso de transición de una situación a otra. Por ahora vamos a centrarnos en lo más básico: entender cuáles son las razones que hacen que los precios sean rígidos en el corto plazo y, con el paso del tiempo, acaben tornándose en flexibles. Para esta tarea utilizaré un extracto de mi novela:

Con un pan debajo del brazo – Macroeconomía novelada (A la venta en este blog)

Precios rígidos o flexibles: hipótesis fundamental para explicar la economía a corto o largo plazo.

– Esas preguntas que me has hecho – comenzó Santiago- no tienen una única respuesta. Depende de si quieres saber que ocurrirá a corto o a largo plazo.

– A ver, papa, ve poco a poco.

– Por ejemplo, me has preguntado por qué el PIB real a veces no llega a alcanzar el potencial y cómo se determina entonces el PIB de un país. La respuesta a estas preguntas es diferente si consideras el corto o el largo plazo. En el corto la producción o el PIB vendrá determinado por la demanda y se producirá sólo lo que se esté dispuesto a consumir, por tanto el PIB real podrá quedar por debajo del potencial. En el largo se demandará todo lo que se produzca, es decir será la oferta la que determine el PIB y no existirá capacidad sobrante.Cuéntame esa diferencia de comportamiento entre el corto y largo plazo.

– Una de las principales razones de esta diferencia es la mayor o menor flexibilidad de los precios según el horizonte que se considere. En el corto plazo los precios tienden a ser fijos o casi fijos: los alquileres de las casas tienden a tener contratos de varios años con precios establecidos de ante mano, los sindicatos firman convenios por varios años, las empresas tienen sus catálogos publicados…

– Sí creo que además tú o Iñigo me explicasteis que cuando la producción funciona a media capacidad los precios tienden a ser estables…

– Claro, cuando existe desempleo y la capacidad de las fábricas y empresas está infrautilizada, un incremento de la demanda no viene acompañada de un aumento de los precios. Imagina a Manolo, el panadero de Sotillo, que pasa gran parte del día cruzado de brazos, como otros tres competidores suyos. En esta situación no se atrevería a subir los precios al ver que sus ventas suben en tres barras de pan al día. Si lo hiciera, correría el riesgo de que sus clientes se fueran a la panadería de al lado que sueña con tener nuevos clientes.

– Vale y a largo plazo….

-Entonces los precios tienden adaptarse. Si un determinado producto tiene un precio demasiado alto venderá poco, tendrá pocos beneficios o pérdidas y tendrá que acabar ajustando los precios y costes. Si el alquiler de las casas es demasiado alto se quedarán muchas de ellas vacías y, poco a poco, estas acabaran presionando el precio a la baja. Si el desempleo es alto, los salarios fijados por convenio tendrán que bajar, o quedarán congelados de forma que la inflación se encargue de reducir su valor real con el tiempo. En definitiva, precios y salarios tienden a ser flexibles en el largo plazo.

– Bueno, no sé a dónde quieres ir a parar, ¿qué pasa si los precios son flexibles?- preguntó José después de pararse para que su padre descansara un poco.

– Pues que a largo plazo –continuó Santiago con la voz entrecortada por el esfuerzo de la subida- no existirán situaciones de producción a media capacidad porque los precios tenderán a reducirse. En cuanto caigan, todo el mundo se animará a comprar más y se llegará a la plena capacidad y empleo. Con el ejemplo de la panadería de Manolo: bajará el precio del pan, por tanto se venderán más barras y la panadería llegará a plena capacidad.

– Bien, ya veo.

Llegaron a la pradera donde podía verse una tenada construida a pocos metros del nacimiento de un arroyo. Se pararon un momento para echar un vistazo mientras dejaban pasar a unas vacas. A José salir al monte le había cambiado el humor, se encontraba contento y lleno de energía.

Agradezco tu comentario

Libro Con un pan debajo del brazo