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Como actua el mecanismo de expansion monetaria-con portada II.jpg
Con un pan debajo del brazoMacroeconomía novelada

¿Pero cómo funciona un QE?

En los últimos años hemos visto pasar muchos QE por delante a los que los agentes económicos daban una importancia fundamental. Vamos a explicar la razón por la que este tipo de medidas en política monetaria no son cosa de poca relevancia y de paso advertir que también en este aspecto pueden producirse errores y a veces muy graves. Lo haré, como otras veces, con un extracto de mi novela:

Con un pan debajo del brazo – Macroeconomía novelada (A la venta en este blog)

¿Pero de qué forma actúa una expansión de la OM?

—La acción podrá realizarse a través de cualquiera de los instrumentos que te he contado: compra de bonos, bajada de tasa de descuento o coeficiente de reserva. En cualquier caso acabará suponiendo un incremento de dinero en manos de las personas y demás agentes económicos. Si la política se realizase mediante la compra de bonos, el aumento de liquidez sería a cambio de la cesión de los títulos, por ejemplo. De la noche a la mañana, los bancos comerciales se encuentran con depósitos que han realizado clientes y que todavía no han prestado; como quieren obtener rentabilidad tenderán a bajar los tipos para captar más préstamos. Los clientes que antes eran rechazados porque necesitaban un tipo de interés demasiado bajo para que sus proyectos fueran rentables ahora, como sobra dinero, serán aceptados. Aparecerán nuevas construcciones de urbanizaciones, autopistas, fábricas, etcétera. La inversión que lleven a cabo estas empresas o personas contribuirá a elevar el PIB.

—¿Son muy comunes las acciones en política monetaria?

—En la crisis de 2008, la FED fue muy activa en este tipo de medidas. En 2008, se anunció el primer programa de Quantitative Easing (QE1) por un valor de 1 700 000 millones de dólares en compras a bancos comerciales de mortgage-backed security (MBS), que eran bonos respaldados por hipotecas. En noviembre de 2010 hubo un segundo QE2 por un valor de 600 000 millones de dólares para comprar deuda pública de Estados Unidos, y en septiembre 2012 el QE3, que supondría unas compras mensuales de 40 000 millones de dólares sin fecha de caducidad de nuevo de MBS, que poco después sería ampliado hasta 85 000 MM de dólares mensuales. Este último estímulo iba dirigido a contrarrestar la ralentización de la economía ante el riesgo de los daños que podría acarrear la crisis de deuda europea y el temido fiscal cliff.

—¿Y fueron eficaces estas medidas?

—Pues mira, desde que la recesión tocó fondo en los mercados en marzo 2009 hasta noviembre 2012 la diferencia de revalorización del índice de las 500 mayores compañías estadounidenses (S&P500) y el índice de las cincuenta mayores europeas (Eurostoxx 50) fue del 60 % a favor de las americanas. Muy pocos dudan que los programas de recompra de deuda de la FED tuvieron mucho que ver.

—¿Pero siempre funcionan?

—No en todos los casos la transmisión de la base monetaria a la oferta monetaria es igual de buena. En Europa, desde 2008 a 2012 el BCE realizó numerosas inyecciones de liquidez, unas de las más importantes en diciembre de 2011 y febrero de 2012 por un importe cercano a un billón de euros. Sin embargo, en muchas ocasiones este dinero no acabó financiando a empresas y personas, sino que se dedicó a comprar deuda pública buscando mejores rentabilidades.

—Entonces el poder del BC es limitado…

Pero el control del BC no es absoluto…

—Recuerda que la base monetaria son las monedas y billetes más las reservas bancarias que los bancos tienen que tener por el hecho de haber recibido depósitos —continuó Santiago caminado ya por los pastos a unos cientos de metros de la ermita de San Felices—. La oferta monetaria es el dinero que se acrecienta a partir de la base monetaria con el mecanismo de cuentas bancarias y préstamos; acuérdate del ejemplo del coche y de la moto. El multiplicador viene determinado por el coeficiente de reserva, r, y por la proporción de efectivo versus depósitos, a.

—Pero al final serán los bancos y las personas los que decidan cuánto dinero quieren dejar sin prestar o mantener en sus bolsillos.

—Claro. Si los bancos deciden tener más reservas que las legales, el multiplicador se reducirá, y por tanto se produciría una restricción monetaria que podría ser elevada dado que su efecto se amplifica. Por otro lado, si el público pierde la confianza en los bancos, o por cualquiera otra razón prefiere tener en sus manos más moneda, el resultado será similar al anterior.

—Pero esto puede ser peligroso para la economía, ¿no?

—Así es. Las últimas retiradas masivas de efectivo que tuvieron lugar en Estados Unidos sucedieron en 1907 y en la Gran Depresión del 29. Para evitar que esto se repita y los efectos perniciosos que supone, se creó el sistema de garantía de depósitos, del que ya te he hablado, que facilita que se mantenga la confianza en el sistema. En España hubo que aumentarlo de 20 000 hasta 100 000 euros tras la quiebra de Lehman, en 2008, y lo mismo tuvieron que hacer otros muchos países de la Unión Europea.

—¿Han existido casos de errores en la política monetaria?

—Claro. Muchos economistas culpan a la apatía del banco central en su respuesta a la Gran Depresión. La oferta monetaria cayó un 30 % entre 1929 y 1933. Sin embargo, la base monetaria aumentó un 18 %. La razón de esta diferencia se debe a que la cadena de quiebras bancarias, que se llevó por delante a más de 9000 instituciones, hizo perder mucho dinero a los depositantes. Ante esta situación, las personas tendieron a tener mucha más cantidad de efectivo en sus bolsillos que en sus cuentas. Por otro lado los bancos, ante esta dramática situación y la tendencia de los ciudadanos a acudir en masa a sus ventanillas, guardaron en sus reservas mayor cantidad de dinero, y por tanto prestaron menos. El resultado fue una disminución del multiplicador del dinero.

—¿Pero que podía haber hecho el banco central?

—El banco central podría haber actuado como prestamista de última instancia salvando de la quiebra a muchos bancos y a los depositantes de la pérdida de sus ahorros; o podría haber actuado de forma más contundente, para que el incremento de la base monetaria hubiera compensado la caída del multiplicador, pero no se hizo nada de esto.

—¿Y la política monetaria no puede utilizarse con fines torcidos?

Agradezco tu comentario

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